| El caso involucró a tres residentes del estado de Maine (noreste), que fumaron Marlboro Lights, fabricados por Altria, y Cambridge Lights, por 15 años.
Ellos argumentaron que según la ley estatal tenían derecho a demandar a las tabacaleras por presumiblemente engañar a los fumadores con la consigna de que los cigarrillos light son más saludables.
Altria contaba con la supremacía de la ley federal sobre la estatal y con que el juicio interfería con la autoridad regulatoria de la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC, por sus siglas en inglés).
Según Altria, la FTC había estado omisa a pesar de estar al tanto de que los cigarrillos light no son menos dañinos para la salud que los cigarrillos comunes.
Pero con el voto favorable de cinco de sus nueve miembros, la máxima instancia judicial estadounidense confirmó una decisión anterior de la Corte de Apelaciones para el Primer Circuito, que había dicho que la principal cuestión legal no eran los riesgos para la salud, sino la obligación bajo la ley de Maine de no engañar a los consumidores que habían comprado cigarrillos "light".
El abogado de los fumadores, Gerard Mantese, saludó la decisión de la Corte Suprema, y dijo que el juicio seguiría adelante ahora en tribunales de Maine.
"Nos complace que la Corte Suprema de Estados Unidos esté de acuerdo en que las compañías tabacaleras no son inmunes a juicios y pueden ser responsabilizadas, como todo el mundo, por fraudes a los consumidores", dijo en un comunicado.
La Corte Suprema también rechazó otro argumento de Altria de que no había fundamento para un juicio, porque la FTC había presumiblemente alentado a los consumidores a confiar en los resultados de pruebas de bajo alquitrán y nicotina al elegir una marca.
La Corte dijo que la FTC nunca obligó a la industria tabacalera a revelar niveles de alquitrán y nicotina de pruebas y que no aprobó la descripción de esos resultados como "light" o "bajos en alquitrán y nicotina" en la publicidad.
La decisión de la máxima instancia judicial estadounidense no garantiza que los tres residentes de Maine ganen su juicio, pero permite que el caso prosiga en tribunales federales. |