Tras 42 años de vida, el Calendario Pirelli entró en la historia

El Calendario Pirelli surgió en 1963 a manos de Robert Freeman, fotógrafo oficial de los Beatles. Nacido en la época en que el rock estaba en ascenso, al mismo tiempo en que los movimientos sociales presionaban contra la guerra de Vietnam, las primeras fotos eran menos sensuales, con sus límites encuadrados en la censura de los años '60.

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No pasó mucho tiempo para que el objeto se tornase cult y fuera deseado en todos los rincones del mundo, especialmente en Ingleterra, donde cobró fama. Otro hecho significativo es que el almanaque nunca fue comercializado, sino distribuido tan sólo a personas elegidas, lo que ayudó a fomentar la leyenda alrededor del objeto y lo transformó en una pieza extraña.

La primera etapa del Calendario Pirelli llegó hasta 1975, en que su producción fue interrumpida debido a la recesión mundial. Hasta esa fecha, varios fotógrafos habían participado de las ediciones, que convertían modelos desconocidas en "codiciadas" donde fuesen. Ellos fueron Brian Duffy, Peter Knapp, Harry Peccinotti, Francis Giacobetti, Sarah Moon, Brian Duffy y Hans Feurer.

Al suspenderse la publicación, la prensa levantó muchas críticas, mostrando la falta que el calendario hacía después de diez años de historia. Con el tiempo el tema fue olvidada por los medios, aunque las fotos aún circulaban por los museos, y había falsificaciones y copias en todo el mundo. Ese período duró hasta 1984, cuando fue retomada la producción del almanaque.

Ya con un enfoque más maduro, a través de ensayos inspirados en los propios neumáticos de la marca, el almanaque Pirelli retornó con fuerza total, mostrando modelos en poses más eróticas y agresivas que antes. Quien dio esa "nueva cara" al producto fue Martyn Walsh, que lo condujo artísticamente hasta 1994. Después de esta fecha, todo el trabajo fue transferido a la sede de Milán, que retiró las referencias publicitarias y volvió a los orígenes con fotos más artísticas y un erotismo discreto.

Con la llegada de los años '90, el llamado "The Cal" se consolidó más aún. Las técnicas computadorizadas y el uso de colores de alta definición ayudaron para que el material aumentara su calidad. Fue en esta época cuando posaron Cindy Crawford, Naomi Campbell y Kate Moss, que se convertiría en una de las "musas" de la publicación.

En todos los años del almanaque, dos polémicas rodearon al material. Sucedió en las ediciones de 1998, en que los hombres fueron el "objeto del deseo" de las mujeres, y en 2003, en que las páginas fueron dominadas por parejas. Para Pirelli, ese experimento operó como una "osadía" y prueba de que ellos aún pueden sorprender.

En el año 2005, una producción realizada en Río de Janeiro hizo referencia al culto latino e incluso exaltó modelos top como Gisele Bündchen y Adriana Lima. En 2007, la publicación se renueva una vez más con la presencia de Sofía Loren y Penélope Cruz, en un gran momento debido a la repercusión de la película Volver.