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Ante 84.000 espectadores y junto a su esposa, Barack Obama aceptó la nominación demócrata para las elecciones presidenciales de Estados Unidos.
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Ya no cabe ninguna duda. Barack Obama ha entrado a la historia como el primer candidato negro a la presidencia de los Estados Unidos por un partido mayoritario. Aunque claro, no es ése su único mérito. El candidato y senador por Illinois logró la mayor convocatoria partidaria en la historia política de los Estados Unidos al llenar el estadio Denver Invesco con más de 84.000 personas.
"Quedó mucha gente afuera y la gente hizo largas colas para entrar al estadio durante toda la tarde", dijo el director de campaña del Obama Team en Puerto Rico, Pietro Pierluisi. "Fue un éxito total. Él conectó con el pueblo y con la comunidad hispana. Tiene una facilidad de conectar con el pueblo Americano que es impresionante", dijo el colaborador.
Durante una noche inolvidable en la que Obama agradeció no sólo a su familia sino también -y extensivamente- al matrimonio Clinton por su apoyo, el candidato demócrata comenzó a redefinir el modo en que conducirá su campaña en relación con el candidato republicano John McCain.
"No creo que al senador McCain no le preocupe lo que pasa en nuestra América", dijo Obama en tono irónico. "Creo que desconoce lo que está pasando. Por qué, si no, diría que las clases medias son aquellas que no llegan a los cinco millones de dólares al año".
La nueva estrategia demócrata, según mostró Obama, parece apuntar a dos de los puntos más flacos de McCain. El primero, su aprobación de las políticas de George W. Bush y su pertenencia a un grupo de políticos viejos y de ideas pasadas de moda. El segundo punto es la desconexión que, según los demócratas, el candidato republicano muestra en relación con la realidad del pueblo estadounidense.
"La realidad es que en cada uno de los temas que nos aquejan hoy y que pueden cambiar nuestras vidas, como la asistencia de salud, la educación y la economía, el senador McCain ha sido de todo menos independiente", criticó Obama. "McCain ha dicho que nuestra economía progresó mucho en estos últimos ocho años. Que los fundamentos de nuestra economía son sólidos", dijo el candidato.
En la nueva dirección que le imprimió Obama desde el jueves a la campaña también hubo lugar para la burla.
"No es que McCain no se preocupe, sino que no entiende. No tienes trabajo, es tu problema. No tienes seguro de salud, es tu problema. Durante más de 20 años en Washington siguieron la política de darles a los que tienen más para que la riqueza se derrame a los más pobres. El mercado se encarga de arreglar todo, decían. Tienes que hacer un esfuerzo y jalar de tus propias botas para salir del fango, aún si no tienes botas, decían también. Pero esto se terminó. Es tiempo de que se hagan cargo de su fracaso. Es tiempo de que nosotros cambiemos América. Y es por eso que me postulo como candidato a presidente de los Estados Unidos".
El equipo de McCain, que salió a desmentir las acusaciones del candidato demócrata, presentó el viernes su carta más fuerte hasta el momento con la designación de Sarah Palin, la gobernadora de Alaska, como candidata a la vicepresidencia por el partido republicano.
Terra Magazine
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