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México: con epidemia y sin todos sus trabajos

Getty Images
Los restaurantes de la Ciudad de México solo pueden vender comidas a domicilio, con lo que el trabajo se ha visto disminuido radicalmente.

Rosalía Vergara
México

Desde que el gobierno federal decidió suspender clases desde nivel preescolar a universitario, cancelar conciertos, cerrar museos, cines, teatros, bares y restaurantes -como medida de seguridad por la epidemia del virus de la influenza porcina- miles de trabajadores quedaron indefensos respecto a su situación laboral, pues muchos han denunciado abusos de sus patrones para evitar pérdidas económicas ante la contingencia.

En estaciones de radio, ante las autoridades laborales y con los representantes de los medios de comunicación, los trabajadores se han quejado por la actitud de sus jefes en pequeños y medianos comercios, incluso en las escuelas pues les han pedido ir a la misma sin razón aparente.

Un grupo de empleados de un restaurante del centro histórico de Ciudad de México se quejó de que el patrón los quería obligar a firmar sus vacaciones sin goce de sueldo, durante el tiempo que dure la contingencia. Otro restaurante cerró, pero "el licenciado", como Tere apoda al dueño, los obligó a trabajar, de lo contrario los amenazó con no pagarles el mes laborado.

Algunos maestros de escuelas privadas y públicas se quejan en las organizaciones sociales porque los quieren obligar a ir a la escuela para llevar a cabo "reuniones de evaluación educativa".

En los chats de Internet, las quejas con interminables: Josefa explica que en Club de Asistencia no permiten que nadie se ausente; los jefes dicen a las empleadas que busquen con quién encargar a los niños porque las faltas y retardos les serán descontados. Inclusive, dijo que el día del temblor ¿el lunes 25 de abril¿ no permitieron a nadie salir de las instalaciones.

Karen que quejó de que en la UNAM sólo trabaja el personal de confianza, pese a que no hay clases a nivel universitario. Una nayarita que firmó como anónima afirmó que en su escuela los hacen trabajar pese al peligro de infección; Elmy indicó que en la IUEM campus Atlacomulco, en el Estado de México, el director está obligando a trabajar al personal administrativo de 9 de la mañana a 3 de la tarde.

Cristian denunció que su esposa trabaja en el IMSS, tiene cuatro meses de embarazo, pero la institución no quiere implantar esta medida.

En el hospital Centro Médico Siglo XXI siguen las quejas de trabajadoras y enfermeras con la sintomatología de la gripe y sus jefes inmediatos no han permitido que dejen de laborar, a pesar de las protestas de sus compañeros.

Trabajadores vulnerables

Frente a la epidemia, las mujeres embarazadas o en etapa de lactancia están más expuestas. La Ley Federal del Trabajo establece, entre otras cosas, "que no se utilice su trabajo en labores insalubres o peligrosas o aquellas que, por la naturaleza del trabajo, las condiciones físicas, químicas o biológicas del medio en que se presta, son capaces de actuar sobre la vida, el desarrollo y la salud física y mental de la mujer en estado de gestación o del producto".

Desde que se suspendieron labores en escuelas y centros de trabajo, el pasado 24 de abril, el secretario del Trabajo, Javier Lozano, ordenó a los patrones regresar a sus casas a trabajadoras embarazadas o en etapa de lactancia, algunas mujeres se quejan de sus patrones por obligarlas a laborar. Otras no tienen con quién dejar encargados a sus hijos. La medida incluye que no sufran perjuicio en su salario, prestaciones y derechos.

Una eventual parálisis económica los mantiene en paranoia permanente porque no saben si les pagarán o no la nómina.

Ante eso, Lozano exigió a los empresarios y dueños de establecimientos que a estas ni a otros trabajadores, les descuenten el salario por ausentismo, el cual, según las confederaciones patronales no ha rebasado el 3%

Para cualquier queja, la secretaría abrió la siguiente línea telefónica de quejas, denuncias o preguntas: 018009117877 de la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo, en un horario de ocho de la mañana a ocho de la noche. Sin embargo, algunos trabajadores se quejan de que la llamada no es atendida o una contestadora advierte que las líneas están ocupadas.

Es más, en el "Decreto por el que se ordenan diversas acciones en materia de salubridad general, para prevenir, controlar y combatir la existencia y transmisión del virus de influenza estacional epidémica" que se publicó el 25 de abril en el Diario Oficial de la Federación se conmina a los patrones a brindar los apoyos y facilidades que establecen las disposiciones jurídicas en materia de salubridad general.

El viernes 24 de abril se constituyó y sesionó la Subcomisión para la Atención del Brote Atípico de Influenza, como parte de la Comisión Consultiva Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, presidido por Lozano, determinó además de medidas de salubridad que los centros de trabajos elaboren planes de contingencia.

"Que distingan las áreas y funciones del personal que por la naturaleza de su trabajo puedan contar con un margen mayor de flexibilidad de asistencia, trabajar desde el hogar usando tecnologías de la información y de comunicaciones para minimizar el contacto físico y las concentraciones excesivas de personal.

"Que se disminuya al máximo posible la celebración de reuniones, asambleas y eventos que concentren a un gran número de empleados o trabajadores.

"Que los centros de trabajo deben contar con los servicios básicos de higiene personal para el lavado de manos con agua y jabón, ventilación, mantenimiento de aire acondicionado, iluminación natural, limpieza en objetos y utensilios, mobiliario y, en general, condiciones óptimas de seguridad y salud en el uso de instrumentos y herramientas de trabajo".

Sin embargo, trabajadores del INER protestaron afuera de las instalaciones quejándose por la escasez de productos higiénicos y utensilios para desarrollar su labor sanitaria y la falta de equipo de protección contra el virus de la influenza porcina.

Ante estos casos, Lozano ha lanzado varios exhortos a empleadores y patrones a tratar a los trabajadores "con especial sensibilidad y comprensión por posibles ausencias o arribo puntual con motivo de las medidas preventivas".

Casi a diario, en conferencias de prensa junto al secretario de Salud, José Angel Córdoba Villalobos, se ha referido al tema y pidió respetuosamente a trabajadores tener consideraciones durante esta contingencia. Les solicitó: "Ser sensibles, flexibles y tolerantes durante el tiempo que dure la emergencia sanitaria. Se pide a los patrones y empleadores no aplicar descuentos por faltas o retardos", ante las cientos de quejas.

Para destensar la situación, Lozano propuso una nueva medida: escalonar horarios, identificar áreas de trabajo prescindibles para reducir la actividad laboral o permitir el trabajo desde el hogar a través e Internet y otros mecanismos electrónicos y a distancia.

Pero en los blogs de agencias de noticias relativas a las acciones emprendidas por el gobierno en esta contingencia, una mujer que firma "preocupada y enojada" pidió "que les hagan saber a las empresas que son los jefes, ni siquiera los verdaderos patrones, los insensibles con los trabajadores".

Las medidas sanitarias impactaron también a aquellos desempleados que interpusieron algún juicio en la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje (JFCA), ya sea por despedidos injustificadamente, abusos de patrones, violaciones a los contratos colectivos y emplaza a huelga por parte de las empresas, entre otros casos.

En un "aviso" firmado por el presidente de la Junta, Eduardo Andrade Salvería, del 28 al 30 de abril esta dependencia sólo atenderá procedimientos de huelga; no se permitirá el acceso al tribunal a ningún usuario, salvo el personal jurídico y administrativo. El 1, 4 y 5 de mayo se suspenderán labores.

Por lo pronto, la tarde del martes se realizó la primera reunión de evaluación de la situación laboral ante la emergencia por el brote de influencia. Sesionó el Dialogo Social Tripartita con los Sectores Productivos, convocados por Lozano y el secretario de Economía, Gerardo Ruiz Mateos.

El resultado del encuentro fue determinar que continúa la actividad económica del país, observando las disposiciones de las autoridades sanitarias.

1 del mayo, día sin trabajo

Mientras tanto, por primera vez la histórica marcha del 1 de mayo, Día del Trabajo, fue suspendida por las centrales obreras y los sindicatos independientes, como medida preventiva ante el brote de influenza que ataca al país y a diversas partes del mundo.

Tanto la Confederación de Trabajadores e México (CTM), como la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) acordaron no realizar los dos eventos que realizan, por separado, ni la reunión entre líderes obreros llamados corporativos y democráticos con el presidente Felipe Calderón.

Víctor Flores, vicepresidente del Congreso del Trabajo informó de la suspensión de evento en la Plaza de la Constitución; Francisco Hernández Juárez, presidente colegiado de la UNT canceló los actos del día y el Frente Sindical Mexicano anunció que no realizarían la tradicional marcha del Ángel de la Independencia al zócalo.

Las opiniones expresadas aquí son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente están de acuerdo con los criterios editoriales de Terra Magazine.

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