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Altino Machado/Terra Magazine
"Hay muchos brasileños irritados con la situación. Yo no voy a dejar nada allá. Yo no me quiero ir a un lugar cualquier que me van a ofrecer. Prefiero incendiar en mi casa. Tiro fuego a todo y me voy".
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Altino Machado
Plácido de Castro, Brasil
Familias de ocupantes y hacendados brasileños prometen resistir o "incendiar" sus propiedades en la zona de frontera del departamento de Pando, en Bolivia, después que el presidente Evo Morales exigió que se retiren, sin indemnización, hasta el día 14 de diciembre, para ocupar la región con 4.000 familias de colonos que serán transferidas de La Paz y Cochabamba.
El gobierno boliviano transferirá 2.000 familias campesinas de La Paz y Cochabamba, en la región central del país, para el departamento amazónico de Pando, en la frontera con Brasil. La oposición está criticando la medida.
La insatisfacción de las familias brasileñas quedó evidente durante la reunión realizada este jueves en Plácido de Castro, Acre, Brasil, en la frontera con Bolivia, que contó con la presencia de representantes de la embajada brasileña en La Paz y de la Oficina Regional para el Cono Sur de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), unida a la ONU.
Conozco ocupantes y hacendados que invirtieron durante toda la vida en sus propiedades en Bolivia. Entre perder todo y quedar sin nada, varios de ellos están organizándose para resistir a la expulsión -afirmó el concejal Alisson Ferreira a los representantes Cláudia Vasques (embajada del Brasil en La Paz) y Miguel Alfredo Ruiz (OIM).
Evo Morales quiere que salgan de una franja de 50 km de la frontera, ofreciéndose para transferir las familias brasileñas que quieran permanecer en territorio boliviano para áreas más al centro del país. El gobierno brasileño transfirió US$ 10,2 millones para el Programa Latinoamericano de Cooperación Técnica en Migraciones (PLACMI) de la OIM.
El gobierno brasileño también destinó R$ 20 millones para fortalecer una cooperación con el gobierno de Evo Morales, especialmente en el área de desarrollo agrario y de agricultura familiar en Brasil.
El importe se destina a prestar asistencia en la implantación de la política de reforma agraria del gobierno boliviano y, al mismo tiempo, viabilizar la regularización migratoria y agraria de familias brasileñas que se dedican a actividades de extracción, a la pequeña agricultura y a otras actividades en territorio boliviano, en la franja de frontera del departamento de Pando, asegurando su ocupación económica y su desarrollo sostenible.
De acuerdo con verificaciones socioeconómicas del gobierno boliviano, existen 243 familias exclusivamente brasileñas y vulnerables en la zona de Bella Flor y Rapirran, en Pando. Los dos gobiernos están empeñados en ofrecerles una alternativa sostenible de reocupación a esos grupos pobres.
Están utilizando los US$ 10,2 millones que el gobierno brasileño destinó a la OIM en la concepción y en el desarrollo de proyectos destinados a la ocupación económica de ciudadanos brasileños que deben retirarse de tierras que ocupan hoy en la franja de frontera entre la provincia de Abuná, del Departamento de Pando, en Bolivia, y el estado de Acre, en Brasil, por la implementación de normas legales del Gobierno de Bolivia.
También nacionales bolivianos podrán beneficiarse de los referidos proyectos, atendida su finalidad principal con relación a los brasileños.
Los proyectos de la OIM podrán contemplar, entre otras cosas, unidades productivas, "agrovillas" y sistemas agropecuarios con viviendas, infraestructura básica y capacidad de producción en áreas designadas por el gobierno boliviano Pando.
La OIM coordina la ejecución de los proyectos y administra los recursos. En coordinación con los gobiernos de Bolivia y de Brasil, vamos a identificar las tierras que se utilizarán, con base en estudios que atiendan al criterio de viabilidad económica de las unidades productivas que se implantarán, como también de proximidad de las familias que se asentarán -dijo el representante colombiano de la OIM, Miguel Alfredo Ruiz.
Las familias brasileñas que ocupan la región, consultadas por la OIM sobre el interés de transferirse no demostraron la menor disposición. Las que concuerden con la transferencia permanecerán donde están hasta el traslado.
Con la asistencia de la OIM, los gobiernos de Bolivia y de Brasil discutirán formas de solución humanitaria con relación a las que no opten por la transferencia, de manera que se garantice el abandono de las tierras que, según la Constitución Política del Estado de Bolivia, no pueden ser ocupadas por extranjeros.
Los plazos acordados para esta finalidad son los siguientes: Hasta el 15 de diciembre de 2008, la OIM someterá a la consideración de ambos gobiernos la propuesta de cronograma de ejecución; la implementación del cronograma, aprobado por ambos gobiernos, tendrá como límite el mes de noviembre de 2009.
Elección
De acuerdo con la prensa boliviana, Evo Morales quiere utilizar la reforma agraria para intentar modificar la tendencia electoral de Pando, donde los candidatos opositores siempre vencieron.
Los oposicionistas afirman que Morales va a transferir para Pando sólo los militantes del "Movimiento Rumbo al Socialismo", grupo político que apoya el presidente. Las elecciones generales se realizarán el 6 de diciembre
En septiembre, conflictos en Pando resultaron en la masacre de decenas de campesinos favorables al presidente por opositores liderados por el gobernador del departamento, Leopoldo Fernandes, que fue depuesto y permanece preso en La Paz.
Según los medios de comunicación bolivianos, opositores del gobierno empiezan a articularse para barrar el traslado de campesinos favorables a Morales. Ya están sucediendo manifestaciones de repudio en el país. Como sucedió en Pando, familias brasileñas de ocupantes y hacendados pueden unirse a los opositores del gobierno.
La lucha principal es por la permanencia de los brasileños en Bolivia. El resultado de toda una vida de trabajo está invertido allá. La transferencia de los brasileños para tierras brasileñas todavía no está en la agenda. Una lucha de esa magnitud no puede dispensar a nadie. Los brasileños que viven y trabajan en Bolivia son de Acre, y todo este estado necesita organizar la solidaridad y la lucha -afirmó Moisés Diniz, líder del gobierno en la Asamblea Legislativa.
Waldemar Gomes, un brasileño que vive en Bolivia, le explicó a Terra Magazine cual es la situación que se vive en la frontera boliviana y lo que están pensando los brasileños, que pueden perder sus propiedades.
Usted es brasileño, pero vive hace mucho en Bolivia?
Bueno, estoy allá a 47 años. Fui para cortar goma, con mis padres cuando tenía 15 años. Vivo en Alto Mutum, al margen del rio Abunã, hace mas de 30 años.
¿Cuántos hijos tiene usted?
Soy casado con una brasileña y tenemos nueve hijos. Todos nacieron en Bolivia. Uno de ellos hasta sirvió en el ejército boliviano y sólo no murió de hambre porque lo ayudábamos con alimento para el cuartel. La ubicación de mi rancho es muy buena y sirvió para ayudar a alimentar a los soldados. Mis hijos ya son todos mayores. Ellos (bolivianos) dijeron que me van a echar, que no hay que hacer.
¿Cual es tamaño del área que su familia ocupa?
Tiene unas 500 hectáreas. Nosotros vivimos de cortar goma, colectar castañas y de las 60 cabezas de ganado.
Pero el gobierno boliviano, con la ayuda de 10,2 millones de dólares del gobierno brasileño, puede transferir las familias para un área distante de la frontera.
Yo no quiero eso de ninguna manera. No hay como aceptar una cosa de esas. ¿Cómo voy a llevar todas mis mejorías? ¿Cómo voy a llevar mi casa? Gasté 7 mil reales para construirla toda de madera. Aquí, que es cerca, los bolivianos ya están haciendo toda esta confusión. Imagínate lo que van a hacer con nosotros cuando estemos lejos.
¿Cuánto vale su propiedad?
Ella vale unos 30 mil reales. Tiene casa de madera, cubierta con teja, corral y depósito nuevo. Trabajamos muchos años para tener ese patrimonio y no puedo perder todo de una vez. Eso no es justo de ninguna manera.
¿Qué piensa del acuerdo entre los presidentes Lula y Evo Morales?
Está muy mal. Lula debería haber dado dinero para nosotros. Si los bolivianos llegaran y preguntasen cuánto cuesta mi propiedad, yo diría 30 mil reales. Si ellos me ofrecieran la mitad del valor yo aceptaría y saldría tranquilamente. Ahora salir con las manos vacías de ninguna manera. Eso no es justo.
¿Qué vas a hacer entonces?
Bolivia no se queda con todo gratis, no. Hay muchos brasileños irritados con la situación. Yo no voy a dejar nada allá. Yo no me quiero ir a un lugar cualquier que me van a ofrecer. Prefiero incendiar mi casa. Tiro fuego a todo y me voy para recomenzar la vida.
¿Usted tiene coraje de hacer eso?
Tengo, si. Yo no tengo condiciones de gastar lo que no tengo. Gasté, por ejemplo, 7 mil reales para construir mi casa. No le voy a dejar la llave para que llegue un boliviano y tome posesión.
¿Hay otros pensando así?
Hay gente con pensamientos peores que el mío.
¿Cómo así?
Hay muchas familias de brasileños pensando en hacer tonteras con los bolivianos. Hay gente que está pensando en quedarse y matar a esos. Cuando están en Brasil, los bolivianos parecen santos, pero son muy deshumanos. Esta semana los vi tomas la goma. Un trabajador bajaba el rio con su bote y ellos fueron y le tomaron la goma. Jefe, yo por lo menos tengo una partecita acá en Brasil, pero muchos, todo lo que tienen está en Bolivia. ¿Cómo es que alguien así va a salir sin nada en las manos? ¿Sin tener para donde ir, ni dónde quedarse? Nadie va para dentro de Bolivia, Nadie quiere eso.
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