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EFE
"Aquí habrá que preguntarnos si el gobierno mexicano estará representando una postura más cercana a las de Estados Unidos o a las de América Latina", señala Oscar González.
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Rosalía Vergara
Ciudad de México
Dos días después de que el presidente de Estados Unidos, Barak Obama, culmine su visita oficial a México, el gobierno de Felipe Calderón participará en la Cumbre de las Américas con una agenda que contempla como tema principal la crisis económica mundial, cuyas secuelas está resintiendo el país desde que comenzó el año.
Las 34 naciones participantes en la cumbre a realizarse en Puerto España, en Trinidad y Tobago, prevén debatir asuntos como el acceso a créditos y préstamos de bancos multilaterales, subregionales e internacionales. La promoción de la prosperidad humana, la seguridad energética y la sostenibilidad ambiental, así como asuntos políticos, económicos y sociales que afectan a América Latina, son parte de la agenda.
La presencia del presidente de Estados Unidos, Barak Obama, provoca grandes expectativas porque posiblemente anunciará cambios en las políticas hacia el continente; incluso para el gobierno mexicano. Su presencia se dará dos días después de su visita oficial por México.
"Esta será una cumbre por primera vez con rasgos distintos de las anteriores, porque será otra América Latina la que va a sentarse a la misma mesa con Estados Unidos", señaló Oscar González, fundador del Foro Social Mundial, un encuentro anual realizado por miembros del "Movimiento por una Globalización Diferente".
En entrevista con Terra Magazine, explicó que la ola progresista que viene del sur de América Latina hacia el norte logró cambiar el panorama político e impactar la relación de fuerzas a nivel mundial, por lo que la llegada de Obama a la presidencia estadunidense genera expectativas de un posible cambio en las políticas conservadoras del vecino país "y su estructura de poder imperialista".
"Aquí habrá que preguntarnos si el gobierno mexicano estará representando una postura más cercana a las de Estados Unidos o a las de América Latina", cuestionó y sólo, se respondió: "Me temo que serán posiciones cercanas a Estados Unidos y alejados a los intereses políticos latinoamericanos. Debemos estar atentos para que el senado de la República consulte qué hará el Ejecutivo en la reunión con Obama y sus posiciones en la Cumbre".
Uno de los temas que causa expectativa también en México es lo relacionado con la inclusión del gobierno de Cuba a la cumbre, tras el retiro de Fidel Castro como el revolucionario presidente que en 1962 desconoció a la OEA y, por ende, fue expulsado de la misma.
El tema solicitado por los gobiernos de Bolivia y Venezuela, así como la petición de incluir en el comunicado final de la cumbre una petición específica al levantamiento del embargo estadunidense a la isla, serán temas polémicos en la cumbre,
Para González, este asunto será tema central porque se pretende buscar iniciar diálogos con el gobierno cubano; habrá que ver cómo actúa México frente a esa solicitud, pues se ha mencionado que el presidente derechista Felipe Calderón está preparando un viaje oficial a la isla.
"Esperamos que México se incline al grupo latinoamericano y no mantenga una supuesta neutralidad entendida como acceder a las posiciones conservadoras de Estados Unidos. Debemos ser cuidadosos de no jugar el papel de sacar las castañas con la mano, que hagamos el trabajo de contención del trabajo de EU", señaló.
No obstante, el tema "Cuba" de alguna manera es "cotidiano" pues desde la primera cumbre realizada en Miami, Florida, el evento se ha "cubanizado", pues el tema ha estado presente en las discusiones de los 34 países asistentes, afirmó a Terra Magazine el periodista Homero Campa, especialista en temas internacionales.
Otros temas
El tema de la seguridad pública fue incluido por primera vez en la agenda; tema que afecta a México que día con día padece problemas de inseguridad y violencia producto de la lucha contra el narcotráfico implantada por el gobierno del derechista Felipe Calderón para que "la droga no llegue a tus hijos", como dice el slogan que justifica que el ejército vigile ciudades y pueblos proclives al narco.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SER) señaló que para México las Cumbres de las Américas constituyen un marco privilegiado para desarrollar el potencial de cooperación del hemisferio en diversos campos. Considera que ha sido "un actor clave" al proponer que temas como la migración sean enfocados desde una perspectiva de responsabilidad compartida, de acuerdo con información oficial de la dependencia.
"Nuestro país ha mantenido, igualmente, un papel activo en otros temas como democracia y seguridad hemisférica, al haber respaldado y promovido la adopción de la Carta Democrática Interamericana y hospedado en 2003 la Conferencia Especial sobre Seguridad". Otros temas que, dice, han sido apoyados por el gobierno mexicano son sobre salud, educación, pueblos indígenas, derechos humanos, lucha contra la corrupción.
En la pasada cumbre celebrada en Mar de la Plata, Argentina, México impulsó la promoción de políticas en la lucha contra la pobreza, el respeto de los derechos laborales de los trabajadores migratorios, asegurar el derecho al trabajo como está estipulado en instrumentos de derechos humanos, dotar al a globalización de un contenido ético, la no discriminación y el impulso de la participación de la sociedad civil en el debate de estrategias para aumentar el empleo.
Sobre la postura que México llevará a la Cumbre, Terra Magazine solicitó información a la dependencia; hasta el momento no se había obtenido respuesta.
Terra Magazine