|
Reproducción
Así luce Mr. T en el espacio de su show en TV Land.
|
Márcio Alemão
San Pablo, Brasil
La audiencia de los eventos relacionados con la fiesta de Momo fue baja. La menor en diez años, a pesar de que el número de televisores encendidos aumentó. O sea: no todo parece estar definitivamente perdido. La lucidez parece estar ganando su espacio. Durante el Carnaval, un amigo me dijo que hacía años que rehusaba postrarse frente al televisor para ver la transmisión de un desfile de escola. Decidió hacerlo y confesó estar encantado con lo que vio. Pero la confesión número 2 fue que no soportó más de 15 minutos. Creo que mucha gente tuvo el mismo comportamiento y luego de algunos minutos se fue de zapping hacia otros mundos. Y del otro mundo parece que salió el reality I Pity The Fool. El conductor del programa es Mr. T. Se lo ve viejo. Me entristecí ligeramente al verlo aún con la caracterización de su viejo personaje de la serie The A Team. La gente envejece, pero los personajes no deberían.
Pero el viejo Mr. T ahora usa su "fuerza" para motivar a la gente. Créase o no, el programa pretende ser motivacional. En el episodio que vi, un pequeño restaurante atraviesa por una seria crisis. El chef le grita a todos, inclusive al dueño del lugar. Despacito, hablándole suavemente, Mr. T decide poner al chef en un antiguo instrumento de tortura que le sujeta la cabeza y las manos. Sus compañeros de labor y el dueño del restaurante, pasan frente a él relatando las humillaciones a las que fueron sometidos. Y le tiran tortas a la cara. Todos sonríen, el chef es liberado, corre tras un compañerito y el restaurante, en el bloque siguiente, vuelve a ser un éxito y todos vuelven a entenderse en armonía.
No sé si en todos los episodios la solución motivacional será infligir golpes o tortazos a los opositores. Sería muy interesante ver un día a Mr. T reemplazando a la niñera en The Nanny y viceversa.
De paso, una investigación: ¿a alguien le parecen graciosos, inteligentes o agradables los tristes, lamentables y equívocos avisos con que el canal Sony no deja de regalarnos para anunciar a sus atracciones?
En la línea del mal gusto extremo, el premio de la semana se lo lleva el camarógrafo del programa Super Pop (o mejor, el director que editó la escena). La entrevistada era la cantante no vidente Katia. Katia usaba anteojos oscuros y el camarógrafo aproximaba el zoom al máximo a los cristales de los anteojos de Katia. ¿Para qué? ¿Por qué? ¿Qué esperaba mostrar al televidente? ¿Qué esperaba encontrar detrás de los oscuros cristales de los anteojos de una no vidente?
Y así marcha la humanidad, pegándole una vez al clavo y otra a la herradura.
Terra Magazine