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AFP
Marcelo Salas (izq.) junto a Iván Zamorano: en su momento dos indiscutidos, una categoría especial que no ostenta ningún integrante de la selección chilena actual.
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Felipe Bianchi Leiton
Santiago, Chile
Todo lo que dijo Bielsa esta semana es cierto. Bueno, casi todo. La pelea con los periodistas tiene matices. Pero es tan irrelevante que da lo mismo. Al menos para mi, que no soy corporativista. Lo que sí importa es la fotografía que hizo el técnico nacional respecto del fútbol chileno. Una suma de flashazos que en general hacen foco, que apuntan a donde duele, que es donde importa apuntar si uno quiere progresar algún día. Propongo: revisemos las ideas fuerza de Bielsa desde la vieja perspectiva del verdadero y falso:
Primera foto: Salas y Zamorano fueron, en las clasificatorias del 98, más que todos los que hoy integran la Selección chilena
Indiscutible. Zamorano había sido goleador y figura del Sevilla y del Real Madrid. Máximo anotador del torneo hispano. En ese momento era figura del Inter de Milán. Titular permanente. Ganador de la Copa Uefa. Salas, por su parte, venía de ser campeón argentino y sudamericano, figura, goleador, ídolo de River Plate. Titular permanente. ¿Quién se acerca a eso, en estos momentos? Pizarro, en la Roma, pero no integra la selección. Valdivia, en el Palmeiras, pero no integra la selección. Del resto, ninguno. Quizás el Chupete Suazo, de buen pasar en el Monterrey. Titular y goleador, por fin, tras un torneo inicial de malo a pésimo. Pero el arquero Bravo es reserva en la Real Sociedad de España. Waldo Ponce es reserva en Vélez. Matías Fernández es reserva en el Villarreal. Mark González es reserva en el Betis de España. Jiménez es reserva en el Inter de Milán. Maldonado es "casi titular" en el Fenerbahce de Turquía. Alexis Sánchez es "casi titular" en River Plate. Arturo Vidal es "casi titular" en el Bayern Leverkusen. Rotan, entran, salen. Juegan bien, juegan mal. Los quieren, los odian. No son indiscutidos. Y Zamorano y Salas lo eran. Verdadero entonces.
Segunda foto: no hay más de 20 jugadores "seleccionables" en este momento
Casi cierto. Yo creo que no llegamos a veinte. Hay muchos "llamables", pero jugadores con la capacidad, la regularidad, la fuerza mental, la formación y la experiencia como para encarar unas clasificatorias o un Mundial, hay poquitos. Valdivia, Contreras, Tello, Ormeño, Navia y Vargas, los cinco jinetes de Puerto Ordaz, no han mostrado tener ni comportamiento ni el profesionalismo como para ser tomados en cuenta. Valdivia pasa por un gran momento futbolístico, pero habría que ver si está dispuesto a pedir disculpas, a reconocer sus errores, a trabajar con la seriedad que le imprime Bielsa a sus equipos. Si no es así, mejor que no venga. Arquero, con todo cariño, no tenemos. Ni Bravo ni Pinto ni Peric ni Lobos ni Toselli dan confianza, como alguna vez la dieron Vallejos, Osbén, el Condor Rojas o incluso Tapia y Vargas. En defensa, los mundialistas sub 20 no han crecido nada desde que volvieron de Canadá. Ni Hans Martínez ni Larrondo ni Suárez. Waldo Ponce y Riffo, por las razones que sean, no juegan hace rato. ¿Seleccionables para un Mundial? Hoy, Vidal. Punto. En el medio, Pizarro no está y Valdivia no se sabe. Sanhueza no le gusta a Bielsa, Iturra y Estrada son los reyes del altibajo. Villanueva no se sabe si puede rendir saliendo de la tibieza de Audax. ¿Entonces? Medel, de los que están en Chile (aunque Bielsa lo usa de defensa) junto a Maldonado, Matías Fernández (con los resquemores que otorgan sus tibiezas), acaso Droguett (que anda bien en México aunque todavía le falta mucho) y pare de contar. ¿Jiménez? Mmmhh. Quizás. Van tres: Vidal, Maldonado y Matías Fernández. ¿Y arriba? Suazo sin dudas, Sánchez y... nadie más. Salas ya no está para cosas mayores. Mark González es siempre una apuesta. Eduardo Rubio sigue muy verde. Moya no. Orellana no. Beausejour tampoco. Gazale, no todavía. Flores y Villalobos, no pues. Todavía no. Total de seleccionables que hoy no merecen dudas: cinco. Y eso que Fernández y Sánchez igual merecen algunas dudas. Ya, seis con Valdivia. Siete con Pizarro. Punto. El resto puede que sí y puede que no. Eso es lo que tenemos. No hay más. Dejemos de hablar de un grupo privilegiado de jugadores. No es el caso. Chile no los tiene. Quedó demostrado en estos últimos seis meses que, por desgracia, no los tiene. Frase de Bielsa, entonces: verdadera. Y casi falsa por pecar de exceso.
Tercera foto: no es parámetro de nada, para triunfar a nivel internacional, que a un jugador le vaya bien en clubes chicos a nivel local
También es cierto. Villanueva, Orellana, Gazale, Beausejour y Flores, por dar sólo un puñado de ejemplos, son buenísimos jugadores y han tenido un buen año en el torneo local. Pero no tienen peso ni experiencia internacional. Quizás los de Audax tengan un poco más, por las dos últimas Copas Libertadores, pero les fue mal. Es difícil apostar por proyectos "tan proyectos", no sé si me entiende. No se puede pasar de una cancha de Linares, La Florida, Rancagua o Concepción a jugar un Mundial. Es mucho el riesgo. Concepto verdadero, entonces.
Cuarta foto: el nivel del campeonato chileno hoy es mediocre
Obvio. No hay ni grandes equipos, ni grandes jugadores, ni exigencias de ritmo en el torneo local. Hay poca presión en las tribunas (muchos partidos se juegan con mil personas en las tribunas), los planteles son de escasa calidad porque se fueron todos (Sánchez, Suazo, Valdivia, Fernández, González, Jiménez, Pizarro) y no hay plata para invertir en sueldos altos (ya pasaron los tiempos en los que jugaban en Chile el Beto Acosta, Gorosito, Salas y Leo Rodríguez al mismo tiempo). Razonamiento verdadero una vez más. En resumen, Bielsa dijo cuatro cosas. Las cuatro ciertas. Las cuatro dramáticas. ¿Qué hacemos con eso? Tratar de subir el nivel. Todos, incluido Bielsa. Pero, por sobre todo, rezar. En una de esas la fe nos lleva a Sudáfrica. Claro que, aquí entre nosotros, le digo al tiro que yo soy agnóstico. Filarmónica de Buenos Aires, la Filarmónica de Praga y muchas otras orquestas y grupos de cámara.
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Terra Magazine
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