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Gilberto Gil le reclama a directiva del Bahía

Christian Cravo/website Gilberto Gil/Reproducción
Es un problema de la mentalidad del fútbol brasileño. Las circunstancias y la contingencia mundial exigen que se supere esta mentalidad, opina Gil.

Claudio Leal y Nelson Barros Neto
Salvador, Brasil

En julio de 1969, con valijas desordenadas para el exilio, Caetano Veloso y Gilberto Gil llevaron el popular himno del Esporte Clube Bahia al moderno y austero Teatro Castro Alves, en Salvador. El show "Barra 69", en la misma noche en que el primer hombre pisaba la Luna, ponía un poquito de protesta en la despedida del País: "Somos del grupo tricolor/ Somos la voz del campeón/ Somos del pueblo, el clamor/ ¡Nadie nos vence en vibración!".

En aquel cambio de década, en la que Bahia ganaría nueve de los siguientes diez campeonatos estatales, la composición del profesor Adroaldo Ribeiro Costa ofrecía también un sabor de gloria. Hoy, el himno parece irónico para los hinchas del equipo que está jugando en la Serie B, después de la campaña amarga en 2008. En los dos campeonatos anteriores, llegó a disputar la tercera división. No sabe qué es convivir con la élite desde 2003.

Con la proximidad del cambio de dirección, al comienzo de diciembre, cerca de 3.000 hinchas volvieron a las calles del centro de la capital de Bahia para exigir cambios en el club. El viernes 28 cantaron durante todo el trayecto el himno grabado por los tropicalistas.

"Llegó el momento de hacer una gestión más abierta, más transparente, menos centralizada en personajes tradicionales del club" reclama el tricolor Gilberto Gil, ex jugador en las calles de Salvador, que terminó como arquero por las uñas encarnadas en los pies).

El ex ministro de Cultura apoya la caminata que la hinchada hizo el viernes y, en charla con Terra Magazine, critica la "vieja mentalidad" de los directores. De pasaje por Bahia, donde subió al palco del histórico Castro Alves con la gira Banda Larga Cordel y antes de embarcar para Colombia, defendió la modernización del fútbol brasileño.

Hace 29 años el Bahia es controlado con mano de teniente por el ex presidente Paulo Maracajá, actual consejero del Tribunal de Cuentas de los Municipios (BA). Él divide mitad del Consejo Deliberativo, colegio electoral de 323 miembros, con el ex presidente y ex diputado estatal Marcelo Guimarães, preso en la operación Jaleco Branco de la Policía Federal, en noviembre de 2007 y responsable, aunque menos que Maracajá, de la alianza con el Banco Opportunity, del también baiano Daniel Dantas.

En la alternancia de poder, el próximo candidato de la situación es uno de sus herederos, el diputado federal 'Marcelinho' Guimarães (PMDB), uno de los actores de la reelección del alcalde João Henrique y cercano al ministro de Integración Nacional, Geddel Vieira Lima. Otro tricolor.

La mezcla entre fútbol y política es un dato esencial en la disputa por el equipo del Norte/Nordeste brasileño que tiene más hinchas. Sin estadio, virgen de títulos hace seis carnavales e incapaz de cubrir los sueldos de sus trabajadores -incluso la cocinera hizo huelga, y fue dimitida-, el campeón nacional de 1959 y 1988 debe permanecer bajo el control de viejos aliados.

Gil reclama. Fan de los años de 1940 de Lessa, "un arquero, una garantía", defiende la modernización del Escuadrón de Acero.

Terra Magazine - Los hinchas del Esporte Clube Bahia volvieron a las calles, en una movilización por democracia en el club, dominado por el mismo grupo hace casi 30 años. ¿Cómo evalúa usted esa iniciativa de los hinchas?

Gilberto Gil - La veo muy bien. Llegó el momento de que el Bahia se modernice como club, como estructura empresarial, como estructura deportiva. Llegó el momento de hacer una gestión más abierta, más transparente, menos centralizada en personajes tradicionales del club. Creo que Bahia necesita eso, no es solamente el club Bahia. El estado de Bahia necesita nuevos talentos empresariales, jóvenes que quieran, que vean al Bahia como otros ven el Atlético Paranaense, el Cruzeiro, el Internacional, el São Paulo: son clubes, en fin, que se estructuraron para vivir esa fase de los negocios contemporáneos en el deporte.

El cambio en el fútbol es más demorado...

Sí, pero llegará un momento en el que habrá un cambio. Extraño a Osório Villas-Boas (folclórico ex presidente del E. C. Bahia, campeón brasileño de 1959): ahora no basta tener, no hace falta tener. Se debe renovar con una gestión pragmática, profesional, empresarial, industrial, deportiva, cultural. Debemos pensar en cosas como esas. La vieja mentalidad del dirigente de fútbol no sucede solamente en Bahia, sucede en todos los lugares. En Pernambuco también, en Ceará, en Río de Janeiro. Vea al Vasco, en Río, desdoblándose para ver si logra una nueva forma de gestión.

Después de la Era Eurico...

¡Incluso el Flamengo! (risas) Entonces, no es un problema solamente del Bahia, es un problema de la mentalidad del fútbol brasileño. Las circunstancias y la contingencia mundial exigen que se supere esta mentalidad.

Las opiniones expresadas aquí son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente están de acuerdo con los criterios editoriales de Terra Magazine.

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